En Fundación Camino creemos que existen muchas formas de aportar y generar impacto. Una de ellas es entregar tiempo, disposición y compañía, poniendo las capacidades de cada equipo al servicio de otros. Y eso es precisamente lo que MAXXA ha hecho durante años junto a nuestra Fundación, construyendo un vínculo que va mucho más allá de una colaboración puntual.
En esta oportunidad, sus voluntarios llegaron hasta Casa Camino para compartir una entretenida tarde de Fonda MAXXA junto a nuestros adolescentes y sus familias, en el marco de las celebraciones de Fiestas Patrias.


Juegos típicos, cueca, gastronomía chilena, conversaciones y muchas risas fueron parte de una jornada pensada para disfrutar y, sobre todo, para generar un espacio de encuentro y desconexión de la rutina.
La experiencia también permitió recordar el valor que tienen estos momentos cotidianos. Para los adolescentes que viven un proceso de tratamiento oncológico, poder compartir, jugar, bailar y simplemente disfrutar de una tarde diferente también forma parte de una experiencia de acompañamiento integral.
“Lo que más disfruté fue ver cómo los niños de la Fundación disfrutaron al máximo cada una de las actividades acompañados de sus papás. Poder haberles entregado un momento, una experiencia, risas, que se sintieran niños toda la tarde, creo que me marcó mucho. Como equipo, nos llevamos todo: salimos con el corazón lleno de amor y gratitud”, compartieron desde MAXXA.
Para otros de los voluntarios, la jornada fue también una oportunidad para detenerse y valorar el presente: “Fue una tarde maravillosa, entre muchas risas y una que otra lágrima. Disfruté de la alegría de los chicos, ver cómo se permitieron darse un espacio para sonreír, jugar, bailar, cómo salieron un poco de la rutina y disfrutaron de esa tarde”.
Ese encuentro también dejó una reflexión sobre el valor de estar presentes. “No dejo de agradecer la forma en que estos jóvenes nos permiten valorar el aquí y el ahora. Vivimos preocupados de muchas cosas a futuro cuando realmente nada de eso importa”, señalaron desde el equipo.
Un vínculo que se construye en el tiempo
La relación entre MAXXA y Fundación Camino se ha desarrollado durante varios años, convirtiendo el voluntariado en una forma concreta de acompañar y compartir con nuestra comunidad. La propia empresa ha destacado públicamente este vínculo y el valor de generar espacios de encuentro junto a Fundación Camino.
En esta nueva visita, esa relación volvió a expresarse de una manera sencilla y cercana: compartiendo una celebración, conociendo más de cerca la realidad de nuestros adolescentes y sus familias y poniendo el tiempo de sus colaboradores al servicio de una experiencia significativa.
“Lo que más disfrutamos fue ver la alegría compartida y la energía tan linda que se vivió durante la Fonda MAXXA, además de compartir una tarde muy divertida con los chiquillos y papás, quienes también lo disfrutaron al máximo. Como equipo, nos llevamos el corazón lleno y una lección enorme de empatía, fortaleza y comunidad”, comentaron.

Fonda MAXXA 2026 en Casa Camino.
Desde Fundación Camino agradecemos profundamente a MAXXA y a cada uno de sus voluntarios por seguir siendo parte de este camino. Porque la filantropía puede venir desde distintos rubros y expresarse de muchas maneras: con recursos, conocimientos, tiempo, energía o, simplemente, con la disposición de estar presentes.
Y a veces, una tarde de juegos, cueca y risas puede convertirse en un recuerdo que queda para siempre.
